La tarde se moría y el viento me traía tu llanto, estoy sola cómo estas
gotas de lluvia que me mojan, no te vayas de mi vida, déjame susurros
callados en el silencio, hoy la luna se vistió de seda, hoy que no estás
tú y hoy más allá de la media noche una luz que camina por el cielo tu
silueta se dibuja en la noche estrellada.
viernes, 10 de marzo de 2017
Mis versos.
Sentada en el viejo sofá solo con tu recuerdo que nadie me puede quitar,
esta mañana serán mis versos los que te irán a buscar por caminos
angostos de lo inesperado pisando la alfombra de lo inevitable por las
calles de tu soledad y yo encima de ellos para juntar tu soledad y la
mía.
jueves, 9 de marzo de 2017
Vi.
La mañana apareció vestida de neblina y el frío la acompaña, la vida me
revuelca, hoy en el pasado y me hace ver lo que no vi en este tiempo,
carajo, jamás me perdonaré lo que hice de mi vida, estoy tan triste que
no escribí más.
Vuelo.
La neblina borrando cerros, alma que vaga, que va dejando sus pétalos
dispersos, alma que vaga como el viento susurrando su dolor, quién
tuviera alas para el vuelo, quisiera borrar mi vida y empezar de nuevo, a
ti jamás te miraría, maldito.
Boca.
Viajando en el tiempo rumbo a mares de ensueños, de repente te fuiste
tornandote pájaro en mi boca y despertaste mis deseos, te quedaste en mi
alma como estrellas punzantes, eres mi desafío a los barrotes del
tiempo que no deja huellas, mar, solo mar
Celeste.
Bóveda celeste tachonado de estrellas, la luna plateada se refleja en el
mar en calma, en mis venas tu recuerdo, te siento, pero no te veo, eres
verso que alimenta mi existir, el sol ebrio de amor se levanta, las
aves canta en mi jardín, quiero cantar como canta la aurora al ver al
río, las flores abren sus bocas para que el sol les besen sus bocas.
Amante.
Noche de amor se tiende la pasión, luna que azula la lontananza y hay un
amar muerto tras de la neblina, cómo decirle al viento que cuando no
estoy contigo mi corazón navega en mares de incertidumbre, iré tras de
tus pasos, amante eterno a plasmar rosas invisibles con rocíos de mis
lagrimas, oh amante, navego en el mar muerto tras de la neblina en busca
de tus huellas que se pierden en la eternidad.
miércoles, 8 de marzo de 2017
Ramillete.
Bebo mis lagrimas de la batalla perdida, llevo en mis manos un ramillete
de flores blancas, el viento besa mi piel y la soledad roza la tela de
mi vestido como a los que huele a muerto, sobre en cada pétalo hay una
lagrima del ramillete de mis angustias.
Madero.
Esos vientos que parecen lejanos, muy lejos de mis manos, no me sentí
pájaro debido a que tuve miedo de volar, soy viajera que mi propio
océano se hizo extraño, voy en él, arrastrada como un madero a la
deriva.
Dueño.
Mientras salto de nube en nube en eternos vuelos, yo sin tiempo sin
dueño, sueños olvidados, ecos de un pasado que se quebró en mi memoria,
quedo prisionera mi alma con cadenas de dolor, cuando liberen mi alma te
juro que me presentaré ante a ti.
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