jueves, 9 de marzo de 2017

Vi.

La mañana apareció vestida de neblina y el frío la acompaña, la vida me revuelca, hoy en el pasado y me hace ver lo que no vi en este tiempo, carajo, jamás me perdonaré lo que hice de mi vida, estoy tan triste que no escribí más.

Vuelo.

La neblina borrando cerros, alma que vaga, que va dejando sus pétalos dispersos, alma que vaga como el viento susurrando su dolor, quién tuviera alas para el vuelo, quisiera borrar mi vida y empezar de nuevo, a ti jamás te miraría, maldito.

Boca.

Viajando en el tiempo rumbo a mares de ensueños, de repente te fuiste tornandote pájaro en mi boca y despertaste mis deseos, te quedaste en mi alma como estrellas punzantes, eres mi desafío a los barrotes del tiempo que no deja huellas, mar, solo mar

Celeste.

Bóveda celeste tachonado de estrellas, la luna plateada se refleja en el mar en calma, en mis venas tu recuerdo, te siento, pero no te veo, eres verso que alimenta mi existir, el sol ebrio de amor se levanta, las aves canta en mi jardín, quiero cantar como canta la aurora al ver al río, las flores abren sus bocas para que el sol les besen sus bocas.

Amante.

Noche de amor se tiende la pasión, luna que azula la lontananza y hay un amar muerto tras de la neblina, cómo decirle al viento que cuando no estoy contigo mi corazón navega en mares de incertidumbre, iré tras de tus pasos, amante eterno a plasmar rosas invisibles con rocíos de mis lagrimas, oh amante, navego en el mar muerto tras de la neblina en busca de tus huellas que se pierden en la eternidad.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Ramillete.

Bebo mis lagrimas de la batalla perdida, llevo en mis manos un ramillete de flores blancas, el viento besa mi piel y la soledad roza la tela de mi vestido como a los que huele a muerto, sobre en cada pétalo hay una lagrima del ramillete de mis angustias.

Madero.

Esos vientos que parecen lejanos, muy lejos de mis manos, no me sentí pájaro debido a que tuve miedo de volar, soy viajera que mi propio océano se hizo extraño, voy en él, arrastrada como un madero a la deriva.

Dueño.

Mientras salto de nube en nube en eternos vuelos, yo sin tiempo sin dueño, sueños olvidados, ecos de un pasado que se quebró en mi memoria, quedo prisionera mi alma con cadenas de dolor, cuando liberen mi alma te juro que me presentaré ante a ti.

Almas.

Como las gaviotas enamoradas, buscábamos los aires más cálidos y en nido abandonado fundíamos nuestras almas en una sola, la neblina cae en tu ausencia y como un recuerdo espantada levanté la mirada y aquí estaba otro en mis pensamientos como un fantasma.

Deseo.

Un poema de ilusión y deseo te dedico hoy, no estoy herida, el tiempo dirá quién ríe último.