jueves, 7 de abril de 2016

Viento,

Quiero ser libre cómo el viento, me rendí ante un sufrimiento intenso, tuve los primeros atisbos de que estoy en el ahora, solo en el presente dejemos las cosas como están, no tengo nada que perdonarte, ya olvidé todo.

Culpa.

Una mirada, una pluma y la melancolía, las letras cómo puedo escribir si estoy vacía, huyen los versos solitarios, el lenguaje de mi mente y mis manos se agotó, quizás yo tengo la culpa.

Fue,

Revivo nuestros momentos para matar la nostalgia, te retenía en mis brazos, delirios de mi corazón poeta, como un aroma perdido que se esfumó, el grito de mi alma silencioso por lo que no fue.

Mente.

Te escribo en mi mente y te pregunto cómo puedes ser feliz si te llevaste mis lagrimas, al llegar la noche una luz sutil me acaricia y me susurra, tus lagrimas aun están en mi corazón por eso no puedo olvidarte.

Revolotea.

Te amo como se ama lo inolvidable, como el ave que se me escapó de mis manos y aún lloro su partida, miraba el cielo, pensaba que volvería, dejé de esperarlo porque sigo sintiendo que aún revolotea en mi corazón y que nunca escapó, padre querido.

miércoles, 6 de abril de 2016

Orilla.

Los rojizos atardeceres, el río con sus aguas tibias, aquí estoy en la orilla del río de mis recuerdos, evoco aquel día que abrí el baúl de mi imaginación y brotó la cascada de letras y con mis manos sacó la tinta de aguas vivas con la que escribo mis sentimientos huérfanos, destinados a encontrarse con lo eterno

Deten.

Deten el tiempo, el tiempo se ha marchado para siempre, me quedé con mis sueños rotos en el vacío, regresé de la muerte, no digas que me extrañas porque ahora ya no lo necesito.

Ama.

Estoy cansada de esperarlo, oí los susurros del viento, le pregunté: ¿cómo sabes que no viene? Me respondió: no lo esperes, él te ama pero cuando te sienta perdida él va llorar, pero será tarde, me recordaras y siguió su camino.

Amor.

Tu amor no se murió, se durmió, yo lo despertare con un brindis de poemas. me embriagare de pasión, brindare en la fina copa de tu boca y tú brindaras en la copa de cristal rojo de mis labios y después se despertara el volcán de nuestras pasiones

Saturan

En el pueblo sombrío las tinieblas saturan a las nubes de nostalgia, mi inspiración quiere irse, mi corazón le recuerda recuerdos tristes, murmullos en la noche turban mi sueño, mi mirada perdida errante divaga con dulzura en la estancia, la luna se asoma y le digo: aquí danzando para que me veas y me alumbres mis noches tristes.