sábado, 25 de abril de 2015

Quise torcer el destino, te busqué, te amé, comprendí que la vida no me quiere contigo, quiero acariciarte dulcemente, morderte, tú no quisiste cambiar el destino.
Cuando lleguen a tus manos estos versos, quizás ya haya muerto y en la quietud de mi cauce las aguas serenas, bajaran al valle y mi alma te escribirá en el árbol donde me besaste por primera vez, algún dia se borraran, pero no en tu corazón.
La noche atrapa la poesía, la lluvia de estrellas como estelas caen en mis poemas, lejano y tan cerca respirando tu aroma, por ti vivo y muero, mi alma te mira, las estrellas son tus ojos que me miran.

viernes, 24 de abril de 2015



Las palabras van hacia el lago perdido para buscar los poemas que escribí para ti, asomada a la ventana esperando los poemas, odio los finales, mi mirada fija en el desierto, en el oasis, los poemas se perdieron en el desierto.
 Estaba tendida como un cadáver, el viento de la melancolía me derrumbó y sombras de soledades, vi a el sol, muchas veces le pregunté: ¿qué te motiva a brillar con tanto amor? Un día me respondió: Tú también brillas, estás hecha de polvo de las estrellas, ¡anda levante de aquí, que pareces una muerta!

¿Quién me robo tu amor? ¿Quién tiene tus besos? Dime porque busco a mi rival y defiendo mis besos con la fuerza de una loca, porque eres mi sol.
Deja en mi cuerpo las caricias que nunca me hiciste, deja los besos que me negaste, esta noche de silencio me quemaron tus caricias, tus besos, tu cuerpo y el mío se fundieron, cayeron mis sedas por el suelo.
Jugué con un lucero, él me dijo: ¡ven conmigo! Me llevó para ver las alondras y me enseñó todo el cielo y me dijo: Todo esto es tuyo. Y yo como una tonta corrí a los brazos del diablo por su pasión y me quedé sola en las tinieblas y con cachos.