Jamás retuve aquello que quiere irse, versos al viento, no se puede vivir de recuerdos, pero ese día quise hacer como hace el mar cuando le invaden sus tierras, que arrasa con todo,
esas cosas que nunca conté son las que más recuerdo, quise contarlas pero nadie me escuchó, soy invisible, escribo mi historia, no quiero irme con ella de equipaje, mi corazón de niña herida se encogió como una pasa, nadie me tendió su mano para salvarme de mi cruel destino, qué hizo esta alma maldita para vagar en este infierno, la lenta maquina del desamor va pasando ante mis ojos borrachos de tanto otear a través del cristal, ya no es el mismo, jamás lo veré, me olvidó.
domingo, 3 de marzo de 2019
Mis manos tejieron mis ensueños
Mis manos tejieron mis ensueños, he esperado a una sombra o a un fantasma, hay veces se me pierde su rostro, pero sé mucho de su alma, veo pasar estos años de cruel melancolía, en mis horas sombrías vi pasar a mi lado tu recuerdo que el tiempo nunca borró, la madrugada devora las hojas yo las veía desde la ventana, vi al mundo roto y oxidado, a quién dice que bella es la vida, para mí es el infierno.
sábado, 2 de marzo de 2019
Esta desolación húmeda y fría.
No me olvides que aún me queda cielo, vestida de silencio te espero, mis labios pronuncian tu nombre y a cada momento esperan por ti, esperándote solo la noche lo sabe y mi boca no calla pues quiere gritar ¡Ven, te necesito para morir en paz! Tu amor se fue con el viento volátil, se fueron tus sentimientos, solo me queda esta desolación húmeda y fría.
Solo sé que nada me importa.
Solo queda mi soledad y mis ojos a solas en el polvo del tiempo, el viento murmura tu nombre, sisean las rosas en mi jardín tu nombre, caen mis lágrimas, de rodillas estoy sacudida por la marea que se arremolina en el pasado, escribo esta historia sobre un mar agitado, yo no sabía que te quería hasta que te perdí, miro al cielo
centelleando con diamantes, no sé dónde está mi lugar en el mundo o en mis versos, no sé dónde estoy muerta o viva, no sé si estoy de pie o sostenida por hilos invisibles, ya no sé nada solo sé que nada me importa.
centelleando con diamantes, no sé dónde está mi lugar en el mundo o en mis versos, no sé dónde estoy muerta o viva, no sé si estoy de pie o sostenida por hilos invisibles, ya no sé nada solo sé que nada me importa.
Hui, regresé al camino andado
Hui, regresé al camino andado, voy a tratar de aliviar el dolor de mi vivir, qué culpa tiene el camino si ya el andar fue marcado, necesito que me des lo único que puedes darme, tu ausencia, lo que siento no son rosas abriéndose en el agua es un desierto que no nace, nada, solo trajimos el tiempo, el tiempo entre relámpagos y truenos,
una hoguera que arde con la vela de la vida, sé que sufrirás cómo hiciste sufrir a mi corazón.
una hoguera que arde con la vela de la vida, sé que sufrirás cómo hiciste sufrir a mi corazón.
La sombra de mi pasado,
La sombra de mi pasado me persigue, no hay nadie que pueda abrazar, no hay nadie a quien pueda decirle te amo, a nadie espero, nadie me espera, nada tengo, nada me pertenece,
quiero irme, pregunta el gorrión a dónde quieres ir Morella, así tan desencatada de la vida, le respondí, a ese lugar donde se encuentran las almas en la eternidad donde se aprenden a amarse de verdad, aunque no sé si encuentre a alguien que me ame en ese lugar, el gorrión al oir mi respuesta, se puso a llorar, le respondí, no llores, yo voy al infierno y estoy segura que aquí sí encuentro quien me ame.
quiero irme, pregunta el gorrión a dónde quieres ir Morella, así tan desencatada de la vida, le respondí, a ese lugar donde se encuentran las almas en la eternidad donde se aprenden a amarse de verdad, aunque no sé si encuentre a alguien que me ame en ese lugar, el gorrión al oir mi respuesta, se puso a llorar, le respondí, no llores, yo voy al infierno y estoy segura que aquí sí encuentro quien me ame.
viernes, 1 de marzo de 2019
Pasaras
Pasaras por el lugar de tus ausencias y yo te veré en aquel pueblo donde la envidia gritaba y lloraba a mi lado, sin saber porqué gritaba y lloraba y yo solo sabía de aquellas quimeras que suelen forjarse en la juventud, yo en mi mente escribía poemas para asustar a la soledad, no creía en mi amigo el espejo, experiencia, me enseñaste que goza en ser perversa la humanidad, hoy recorro las carreteras de mi mente y llego al pueblo y observo que me esperas como dije al principio de mi escrito...
El sol se desmaya
El sol se desmaya en la playa, la arena se funde en el mar, me verás regresar con la flor del perdón en mis manos, perdonar es divino. Me arrulla el sonido de las letras, el silencio me llama a gritos en la puerta, envidio al árbol seco inexpresivo, el pálido ocaso de mi pensamiento,
no sé cuanto tiempo he estado observando la oscuridad cerrarse sobre mí, ni sé en qué momento dejé de luchar, muevo mis dedos como si pudiera atrapar o atraparme, ay, qué pequeño es el mundo a los ojos del recuerdo, hay recuerdos que el tiempo no borra, tú estás aquí presente leyendo lo que escribo, lo que no pude hacer, escribirte en aquel tiempo que nos separó la corriente del río de la vida.
no sé cuanto tiempo he estado observando la oscuridad cerrarse sobre mí, ni sé en qué momento dejé de luchar, muevo mis dedos como si pudiera atrapar o atraparme, ay, qué pequeño es el mundo a los ojos del recuerdo, hay recuerdos que el tiempo no borra, tú estás aquí presente leyendo lo que escribo, lo que no pude hacer, escribirte en aquel tiempo que nos separó la corriente del río de la vida.
Ausencia, a tu olvido, a tu desdén.
Brotan los recuerdos cómo brotan las rosas, sé que soy tu recuerdo, le conté al cielo que te extraño y empezó a llorar, llevo la flor de la ausencia en mi pecho, sombra es la ausencia, ausencia es olvido, el viento frío silba y me hiere como un puñal y la lluvia llora su pesar, mis manos cómo golondrinas escriben
a tu ausencia, a tu olvido, a tu desdén.
a tu ausencia, a tu olvido, a tu desdén.
Nadie aplaude
En este teatro de la vida nunca baja el telón, ni nadie aplaude, ni le dan premios después de la función solo silencio, silencio, si uno se tropieza en el escenario los espectadores se ríen y no se cansan de darle a la sinhueso sin saber que todo se devuelve en el teatro de la vida y que en cualquier momento cae el salibazo, algunos en el escenario dicen por qué a mí y sigue la función sin aplausos sin premios, solo el castigo, hay veces que las torres que en el cielo se creyeron cayeron en la humillación, sigue la función en el teatro de la vida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









