Fuiste en mi pasado mi gran amor siempre estuviste en mis sueños y
ausente de la realidad impavida como gota de rocio en la callada noche
oiste el languido reproche por que me engañaste te reiste me quede
silenciosa como versos de poeta me mostraste en silencio que si existe
el olvido.
domingo, 19 de marzo de 2017
Herido.
Mi corazón herido hizo un collar de desengaños, el canto de las olas son
solo para el mar, no encontré lo que mis ansían buscaban, sobre las
olas flotan mis pensamientos poetas, el cielo está turquesa, quisiera
ser libre como el mar.
Somos.
Somos viajeros y la muerte está a nuestro lado, porque negar la tristeza
profunda que siento en este desierto de sentimientos que me agobian, me
perdí en el camino incierto y vencida por el cansancio preferí el
silencio en esta encrucijada de este camino equivocado, todo se vuelve
tan difícil.
sábado, 18 de marzo de 2017
Pasado.
Migajas para mí, que sembré en tierra fértil, que ahora me llevan a los
escombros del pasado, promesas que el viento se llevó, cómo me llevó a
mí, silencios desnudos que ni el eco me responden, el viento sacudió mis
pensamientos, miro mis manos frías, vacías y lloré, me asaltan
recuerdos que me laceran cual daga.
Olas.
Las olas se besan con el viento, mírame, pero sin estos cristales que
distorsionan lo que vemos, déjame que me seque las lágrimas, se forman
cristales sobre la cascada, es el resplandor del cielo, no puedo caminar
a tu lado como tu mujer, te espero allá dónde las olas se rompen, dónde
mis ojos no se cansar de mirar.
Perros.
En el silencio de esta noche oscura que amenaza tormenta, a los lejos se
oyen los truenos, los perros ladran, la lluvia comienza a caer sin
detenerse, gotas de lluvia que se desprenden una a una de las nubes
grises que caen en los cristales del balcón, en el silencio hay
tempestades lejanas, atrapado en mis noches febriles de insomnio el
olvido se convierte en un jamás.
viernes, 17 de marzo de 2017
Azules.
El viento acaricia a las flores azules, al atardecer en el alba las
golondrinas silban dulces cantos, ya no hay otros pasos que caminen por
mis veredas, solo mi sombra camina junto a mí por las calles de mi
hastío, con asombro me embriago con los cócteles que me brinda la vida,
desde cuándo dejó el sol de brillar para la flor azul marchita.
Anidan.
El jardín de mi corazón está marchito, las flores se han secado, el ayer
caótico me persigue, en mi garganta solo anidan olvidos, el silencio
invade mi nombre, quiero hallar la luz en esta mañana enrarecida, oigo
voces justas que gritan su dolor que me hacen llorar, en este mundo los
sinceros son malos, por qué no te detienen ese reloj.
Alas.
Yo
tenía los brazos abiertos y cabía el mundo, pero de nada me sirvió con
las alas cortadas, ¡carajo! ¿Por qué no me cortaron las alas del
corazón? ¿Por qué no me quemaron los ojos? Donde hay compasión hay
religión, al alba se oyen los gorjeos de los pájaros cantándole a la
vida, el colibrí se posa en la flor.
Amado.
Las hojas emprenden sus vuelos, la brisa viene del mar, es tibia, amado
mío, aunque mis manos las ven vacías, tus manos están encima de las
mías, de qué sirven las palabras cuando el amor ha embriagado el
corazón, mira mi alma que es una sola contigo, amado mío, bésame, hilo
invisible que nos une, mis pensamientos de mi alma poeta siempre están
flotando
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